miércoles, 13 de abril de 2011

Despierta


Sentada mirando al mar, otra vez con olores de niña, brisa y sol que hace de las tardes de octubre una delicia. Aquí soy libre cuando el viento sopla hacia el mar y gracias a Dios me doy cuenta de que nada ha cambiado. Y estoy tan desgastada y tan saturada de espacios vacíos que ahora no sé qué decir. Sólo quiero pedir por la Libertad de los que nunca pudieron elegir o mejor aun, por la de aquellos que eligieron y piensan que perdieron lo más preciado. Eso sí que es injusto. Hay males con remedio y nos lamentamos. Lo siento y me duele. ¿Tan grande puede ser la cobardía? La cobardía es parte de la Libertad, pues si no fuéramos libres no nos plantearíamos siquiera el hacer algo y la cobardía no tendría lugar. Pero lo más importante es no perder nunca esa conciencia de Libertad; porque no somos más que cobardes que negamos nuestro derecho y nuestra condición. Nuestro privilegio en un mundo en el que sí que hay gente que no puede elegir ¡y ni siquiera se lamentan! porque no son libres. Podemos retorcer nuestras vidas hasta el punto de olvidar lo demás. Dejamos de mirar al cielo, de apreciar lo que nos rodea. Nos creemos la especie perfecta y en realidad lo que mejor nos sale es llevarlo todo (o casi todo) al traste. No nos hemos preocupado de encontrar y potenciar lo que nos hace felices, vamos por el camino contrario y mientras tanto tenemos sueños que automáticamente guardamos con melancolía cuando solo nos resignamos a que fueran eso: sueños. No entendemos por qué la naturaleza habla y habla, no nos damos cuenta de que en nuestra vida solo hay ruido, seguido de información inútil y después...sólo silencio. Silencio y vacío al fin, que cada uno llena como cree conveniente, con más ruido generalmente. Y así sigue, es la pescadilla que se muerde la cola. Pues qué más decir, que enhorabuena. Tenemos un mundo creado a base de eso, por y para gente libre que no busca la felicidad, sino "calidad de vida" (que para muchos es lo mismo). Que en su tiempo libre se miran el ombligo o el culo en el espejo, sumiendo su persona y su dignidad, junto con su satisfacción emocional en un infinito, absurdo, ruidoso e incómodo silencio.
Despierta!

lunes, 11 de abril de 2011

En algún lecho...

...del golfo de Corinto, una mujer contempla, a la luz del fuego, el perfil de su amante dormido.

En la pared, se refleja la sombra.

El amante, que yace a su lado, se irá. Al amanecer se irá a la guerra, se irá a la muerte. Y también la sombra, su compañera de viaje, se irá con él y con él morirá.

Es noche todavía. La mujer recoge un tizón entre las brasas y dibuja, en la pared, el contorno de la sombra.

Esos trazos no se irán.

No la abrazarán, y ella lo sabe. Pero no se irán.

Eduardo Galeano

miércoles, 16 de febrero de 2011

Camina con la Luna

Con el alma partida en dos comencé a escribir, nunca con el valor suficiente para terminar. Incluso dudo que hoy lo tenga, pero tengo que hacerlo. Las olas que me han empujado hoy así lo esperan, y hasta la Luna a través de las nubes que hoy la cubren me mira. Y hoy lo haré en silencio, no se si encontraré una música que acompañe el temblor que gobierna mis dedos temerosos. Qué difícil es todo, no nos enseñan a vivir y mientras crecemos empleamos nuestro tiempo y energías en cosas que a la larga resultan tan triviales que olvidamos hasta su significado. Hemos olvidado el significado de un "gracias", un "lo siento", e incluso un "te quiero". Hasta que un día, espero que por suerte y no por desgracia, despertamos y nos encontramos sumidos en un vacío asfixiante. Necesito salir de aquí, hoy he descubierto que el jardinero que cuidaba mi jardín siempre ha estado ahí, ha seguido dando forma a todo, trabajando de sol a sol para que cada día las flores miraran hacia mi ventana y yo he sido hasta incapaz de darme cuenta de las primaveras que han pasado sin hacer ni caso. Llegué a descansar entre la mala hierba ignorante a lo que me rodeaba. Y un día, yo misma me dije: ¿es que no lo comprendes? Hasta el mejor chocolate del mundo me ha sabido amargo, el cielo ha sido menos azul, hasta mi película favorita ha conseguido ponerme triste... y la pereza se hizo dueña de mis ganas. Deshacer siempre ha sido más fácil que hacer y ahora...llevo tanto tiempo mirando las baldosas del camino sin mirar al frente! He sentido que el Sol ya no calienta igual, que incluso la danza y la música estaban vacías para mi...y es horrible. Un día, un sabio al que todos tomaron por borracho y loco marcó mi vida. Y entre todo, al final me dijo: camina con la Luna. Y ahí recordé mi feliz caminar bajo su mirada atenta, sabiéndome segura en su seguridad y su risa, guardando mi rosa y sus espinas con recelo y sonriendo al tiempo que veía como todo se sucedía.
C'est le temps que tu as perdu pour ta rose qui fait ta rose si importante.
Taaanto tiempo me costo entenderlo! tanto me ha costado llorar como ahora lo hago, liberar, hablar. Para recuperar la voz que hace tiempo quise acallar, sin éxito por supuesto. Tan sola, tan vacía de todo (porque no podría decir llena de nada) que hay veces que he confundido dejarse llevar con hacer oídos sordos a todo lo que me ponía triste y mantenerme ocupada en cosas que me devolvieran a la vida. Cobardía, ahora si, solo ha sido cobardía. Y hay que ver que bien se me da. Que bien se me ha dado siempre huir. Simplemente ahora siento que me falta un trozo, el dulce, el azul, el calor, me falto yo; y qué decir de cuanto me echo de menos. Me he sorprendido cayendo al abismo y olvidando la salida. Me he visto en el Norte y en su inmensa nube negra. Me he dejado caer. Y no he pedido ayuda...porque se que no la necesito para resolver algo que ya fui capaz de ver algún lejano día. He hecho ilusiones detrás de la linea que yo misma pinte en el suelo. Así ha sido. Un muro que ni Berlín ni Belfast. Un muro de Dios sabe qué y que no sé como romper. Agobio irracional del que no sabe lo que quiere. Tanto lo he guardado que ahora me esta costando encontrarlo. Pero lo haré, porque ya no hay vuelta atrás y hay que trabajar. El vacío me ha llevado a dialogar...y a negociar.¿Y para que? para poner la Luna en su sitio, para andar mirando al frente, para entender que cada cosa tiene su función y que si las cambias, no funcionan igual; para comer galletas sin que se me atraganten, para encontrar las llaves cuando las llame, para volver a ver el mar como un día lo descubrí y sonreír, para poder volver a pisar la playa, para guardar secretos, para sentirme llena, para no volver a olvidarme, para sentir amor, siempre. Y sentir calor, porque hoy, igual que ayer y antes de ayer...solo he sentido frío.

El corazón no fallará, Gracias