martes, 5 de octubre de 2010

Sonríe


Venciendo mi pereza y mis pocas ganas de hacer, hoy decidí que necesitaba volver al sitio donde empecé mi diario. Ese diario que hasta hoy, contiene éxitos y fracasos, enfados y armonías, idas y venidas. Y en primer lugar, lo reconozco: he perdido forma física y me ha costado llegar más de lo que esperaba, (yo lo que esperaba es que el palo que me compré en los Picos de Europa tuviera poderes mágicos, pero ya le dije yo a mi madre que era de los baratos) y tanta energía he debido de sacar que cuando al fin me encontré con el mar y el viento las manos me ardían pidiendo algo. Algo que hacía tiempo que no hacía. Pues me he quitado los zapatos y he dejado los pies mirando al vacío y en ese momento he descubierto lo inmensamente feliz que me hace ese sitio, el viento en la cara y los pies desnudos, la grandeza, el eterno azul, el mundo para soñar.

Y así lo he hecho, he pensado en las pequeñas cosas que me hacen feliz. Me habría gustado subirme una bolsa de mandarinas y comérmela allí mismo embelesada, meter el dedo en un bote de nocilla recién abierto (o en su defecto en una tarrina de queso), que me toquen la cabeza, notar el aire en los dedillos de los pies, cantar en lo alto del monte cuando nadie me oye, hacer estrellitas de papel, las cariocas, un trozo frío de pizza de ayer, hacer el pino.... y una cantidad de chorradas que no he podido sino reírme del tiempo que hace que no hago algunas de ellas. Hoy además, después de hablar del tema en los últimos días iba subiendo y pensando que cada árbol (con todos los que hay) podía ser un gnomo , como David el Gnomo. Ese viejo barbudo con sombrero picudo que todos buscábamos de pequeños cuando íbamos al monte (no me digáis que no, todos hemos tenido infancia) pues yo lo sigo buscando, pero ahora miro los árboles con suspicacia, xD.

Ale, pues hoy me he dado un homenaje de alegrías que me hacían falta. Gracias por darme tanto la vara para escribir algo más alegre, por hacer que me sienta hasta alegre y contenta de vuestros logros, por enseñarme a, dentro de mi naturaleza melancólica y algo pesimista a apreciar y vivir las alegrías de los demás y sobre todo por recordarme que la clave de todo esto es solo una: SONREÍR y recordarme que debo hacerlo siempre, aunque a veces me despiste. Sonreír cuando me dicen que estoy perdida, que estoy como una cabra o que no sé qué hacer con mi vida.
Pues si!
Alegría!

martes, 7 de septiembre de 2010

Letargo

Quiero escribir, quero sacar de dentro lo que me hace cada vez mas muda antes de que triunfe en su empeño de callarme para siempre y dejarme echa un vegetal de tantas idas y venidas.
Es increíble, pero solo se me ocurren frases impertinentes que se acumulan con un tono para nada conciliador, y hoy al final me he resignado. Llevo meses con el cerebro carcomido y los aconteciemientos recientes son para mi mente el equivalente a 4 filas bien seguidas en el mundo real.
El tiempo me ha dado un toque y me voy a poner manos a la obra, pero sentándome a pensar como una persona cuerda, creo que ya se ha hecho un poco tarde para tener prisa, así que el que no tenga paciencia ya sabe cómo de grande es el mundo.
He intentado encontrar en la cama el consuelo que nos queda cuando no somos capaces de dar cuenta de las horas que nos da el dia, y lo único que he encontrado al llegar la noche es un enjambre de pensamientos y conclusiones infumables.
Asi que, incapaz de ordenar mi cabeza sin correr el riesgo de que me estalle y con tanto por delante solo me queda seguir. Y trabajar encaje, aguantar el tiron, los temblores de manos y piernas...aire y al mismo tiempo pies de plomo.
Y dos frases retumbando en mi cabeza:
Si no quieres obtener los mismos resultados, no hagas siempre lo mismo.
Dijo el perro al hueso: "si tú estás duro, yo tengo tiempo."

lunes, 3 de mayo de 2010

Retiros


Se nos llena la boca cuando hablamos del tiempo sin apenas comprenderlo como se nos llena la cabeza de miedos que no sabemos de donde surgieron, pero cuando existen, son lo suficientemente fuertes de mover nuestra vida. No es ningun secreto que el sufrimiento que padecemos está siempre condicionado por el miedo. Y entonces surge: en este plano no tienen cabida el bien y el mal - que estan regidos por la moral- sino amor contra miedo. Porque el miedo supera al odio en tanto que el odio es una infima parte de un miedo que nos hace sufrir (maestro Yoda al ataque,xDD) en fin. Intentamos controlar nuestros miedos con nuestra consciencia...¿pero que ocurre cuando se nos priva de consciencia? simplemente que todo vuela, y el tiempo desaparece. Aparece el Sueño. El incontrolable, el anhelo, lo temido, lo que quieras...es la vez tan ajeno y tan propio que es inexplicable.
Asi que en realidad, "dejé de tener miedo" a ciertas ocurrencias el dia que soñé tanto y tantas cosas que supe que realmente no podia controlarlo. Porque todo el mundo en algun momento se siente victima de este gran descubrimiento. Total, que de que sirve tener miedo a una realidad que es poco probable que ocurra si puedes soñarla sin elegir cuando hacerlo ni como evitarla? El resto de miedos, son evitables con la consciencia y por lo tanto superables; asi que acerca de ellos intento no perderles el respeto, pero tampoco dejare que ganen la partida.

Y pensando esto con frialdad, acaba dandote igual. Si no puedo poner solucion a cosas en las que yo no mando, intento no gastar mucha energia en preocuparme por ello.


Y volviendo al Tiempo...que desaparece en sueños y aparece al despertar, decidi volver al sitio que me hizo decubrir tanto sólo para no descubrir nada; para hecr saber a mi vida real que no importa cuanto tengas, cuanto duermas, cuanto padezcas o cuanto esperes, el Tiempo es siempre ente y hacia delante, y vacíos estamos nosotros de algo tan grande y muy lejos de comprenderlo. Y ni falta que hace. Porque si lo comprendieramos nuestra existencia se veria reducida a lo mas pequeño y no contemplariamos la necesidad de soñar.
Basta con comprender que no es aleatorio ni caprichoso en si mismo (bueno, un poco si) sino simplemente que pasa. Pues hace lo que debe hacer, deshace lo que debe deshacer y mantiene lo que debe mantener; pero en él mismo y desprovisto de la conciencia humana que nos condiciona.


Así y por eso, si el tiempo se alarga, siéntate, respira, baila, grita, ríe, tómate algo y vive, que siempre pasa.
Porque ahora puedo sentir que estoy engañando, pero al menos ahora no me siento engañada. Es momento de volver a fluir, volar, soñar, esperar la verdad, confiar en el Tiempo.


[...]Tratándose del mundo del sueño hay que esforzarse en concederles realidad, la suya, pues nos enfrentamos con él desde la vigilia, en la cual aparecen destituidos para la conciencia[...] si el hombre entra en la vigilia por el despertar es porque en el sueño inicial que parece ser su vida primera, no puede alcanzarse a sí mismo, a ser sí mismo. Porque si la vida es sueño, es sueño que pide despertar.

lunes, 1 de marzo de 2010

Idilio


Hoy vamos a ser fuertes, porque visto lo visto el dia no va a presentar mejores perspectivas que el de ayer si no hacemos algo, asi que empecemos por hacer lo que parece mas facil y mas dificil a la vez: dejarse llevar y pasarle la pelota a nuestro amigo el Tiempo.
Supe que ayer por la noche era el momento y que esta mañana resultaría imposible explicarlo. Como llegó todavia es un misterio y como llega cada vez que me hace falta es algo que hace años dejé de plantearme no se bien por que. El caso es que algo cambió y de repente tuve un momento de paz para descubrir que hace tiempo que dejé de ser sincera conmigo misma. Y me senti feliz, feliz y llena de algo rescatado y que encomendé al tiempo en alguna vida pasada. Y me dio igual que el resultado de esa tregua fuera un estallido de noches arrancadas de la historia y que volvieran las lagrimas. De todas las de aquel dia, esas fueron las unicas que valieron la pena. Porque me dije a mi misma en voz alta lo que cada dia me escondo y porque invoqué las palabras que no esperaba escuchar y me desmoronaron, y oculté las que me dan miedo sin engañarme. Sabía que no duraría mucho hasta que volviera a resignarme al paso del tiempo; por eso me resistí a escribir. Por miedo a que pasase ese precioso tiempo que nada tenía que ver con el dia y que aunque no solucione nada, me hizo recuperarme. Por miedo a no disfrutarlo llorando a moco tendido. Para evitar que se esfumase, para dormir con la sensacion de que no hay tiempo perdido, para dormir inquieta en esperanzas.


hay tantas cosas que decir sin miedo...