martes, 7 de septiembre de 2010

Letargo

Quiero escribir, quero sacar de dentro lo que me hace cada vez mas muda antes de que triunfe en su empeño de callarme para siempre y dejarme echa un vegetal de tantas idas y venidas.
Es increíble, pero solo se me ocurren frases impertinentes que se acumulan con un tono para nada conciliador, y hoy al final me he resignado. Llevo meses con el cerebro carcomido y los aconteciemientos recientes son para mi mente el equivalente a 4 filas bien seguidas en el mundo real.
El tiempo me ha dado un toque y me voy a poner manos a la obra, pero sentándome a pensar como una persona cuerda, creo que ya se ha hecho un poco tarde para tener prisa, así que el que no tenga paciencia ya sabe cómo de grande es el mundo.
He intentado encontrar en la cama el consuelo que nos queda cuando no somos capaces de dar cuenta de las horas que nos da el dia, y lo único que he encontrado al llegar la noche es un enjambre de pensamientos y conclusiones infumables.
Asi que, incapaz de ordenar mi cabeza sin correr el riesgo de que me estalle y con tanto por delante solo me queda seguir. Y trabajar encaje, aguantar el tiron, los temblores de manos y piernas...aire y al mismo tiempo pies de plomo.
Y dos frases retumbando en mi cabeza:
Si no quieres obtener los mismos resultados, no hagas siempre lo mismo.
Dijo el perro al hueso: "si tú estás duro, yo tengo tiempo."

No hay comentarios.: