¿Por qué, Veronika? tanto tiempo estuviste en el silencio más profundo que hasta pensé no tener nada que ver contigo. Pero siempre vuelves. Y ya lo sé, yo sola dí lugar a esto ¡no pidas cosas que luego no vas a ser capaz de soportar! demasiada confianza quizás... Lastres más grandes se han arrastrado siglos y siglos y siglos y ahora lo sabes; ella siempre regresa, y lo hace para destruir, romper tu amor y malvar tu sentimiento. Es una serpiente de dos cabezas, es la que planta la mala hierba y echa piedras sobre la siembra.
Así no conseguirás el amor que algún día mereciste.
Y volviendo en mí, ahí está, el mismo cosquilleo que llega hasta el lugar más insospechado. Revuelve el interior, encharca el pensamiento y hasta nubla la vista...no lo he olvidado. Me araña hasta el más último te quiero. Es el mismo que me dejó tantas noches en vela, llorando por algo que no era cierto. Lo que me hizo sentir el odio más grande que ha tenido cabida en mí en esta vida. Lo que destruye las rosas que con tanto afán planté y de las que cuidé hasta las espinas. Es el aguarrás que bebes por agua, el fuego que te hace cenizas, el frío que en las noches te hiela el alma.
Y después, en los momentos en que no me ahoga con su hirviente aliento, me doy cuenta de que no tiene motivo de existencia, al menos no en mí, de que me rompo en deseos de inmolarme, porque eso es dar un paso alante, sabiendo que estará ahí y que intentará que no tenga lo que persigo y tantísimo podría llegar a querer. Pero hoy quiero, seré kamikaze si hace falta, me devolviste las ganas de luchar por lo que merezco...aun sabiendo que perdurará. Y sólo tiene un nombre....
hay que decidir qué decir
y qué cargarle a los demás

No hay comentarios.:
Publicar un comentario