martes, 26 de agosto de 2008

Tirando del lunes


Una parada. De repente el mundo que giraba ha sido presa del pánico que el tiempo siente de sí mismo...de verse andar y andar y ser sólo eso, sin poder jamás parar, reflejado en cada reloj, marque la hora que marque, sea del país que sea.

Ni siquiera sé por qué escribo esta noche, quizá lo necesite, puede que intente dejar aquí parte de lo que llevo encima y me sobra, esta noche me sobra todo; la ropa, el tacto, el oído, mi vista ya anda cansada y mi mente delira, incluso me aventuraría a decir que me sobra por un instante el corazón. Pero no, no me despojaré de nada de esto (tampoco es posible ahora, aunque me callaré respecto a la ropa), me limitaré a encerrar en una jaula con forma de letras -como dicen por ahí- mi sentimiento.

Es que entre otras cosas, si ahora mismo despido a mi corazón ¿qué quedará de mí? no quiero saber la respuesta. Me lleva pidiendo vacaciones vida tras vida...y nunca se las concedo. Qué irónico, hablando así parezco incluso la jefa. De esas que explotan a sus empleados. La tontería del día, ambos (él y yo) sabemos quien manda aquí.

Llevo noches viendo pasar las horas una detras de otra, inquieta, y no me está permitido descansar...ni siquiera en sueños...

¿Qué necesito? a la persona que me lo diga, le prometería una recompensa...pero es que no sé hacia dónde soplará el viento mañana (jaja), y quizá mañana ya no necesite lo que esta noche busco a ciegas por los rincones.


Entradas como esta son las que demuestran que no escribo para nadie, sino por mi propio placer de plasmar con palabras lo que a mí me viene en gana. Claro está que muchas veces resulta imposible dado que las palabras recortan bastante el significado cuando lo que quieres explicar se escapa de tal manera a la comprensión humana. Será bazofia, será arte, será comida para los cerdos y abono para tus plantas de maría, serán sueños revelados...¡qué más da! que más dará lo que sean para tí, será tu opinión y como tal, respetable, y estaré encantada de prestarle atención cuando sea el momento.


No he intentado escribir nada coherente, no he pensado en lo que he escrito, y haciendo referencia al párrafo anterior, tampoco espero que nadie lo entienda.


tiraré de mis drogas legales...y mañana será otro día

domingo, 17 de agosto de 2008

Aullidos a una Luna Llena


Tan sólo una ha pasado, y sin embargo parece que desde aquella oscuridad, otras lunas crecientes he visto alimentando mi cielo.
Escuchando aquella canción que tan obvia era en aquel momento, de un tal Debussy, que sabe recrearme en ciertas ocasiones; es imposible aislar ese recuerdo de mi memoria, que ya se sabe, lo guarda todo pero dice lo que quiere.
Aquella perla que llena como estaba de luz me miraba mientras yo le hablaba, algunos la llamaban luna de julio, y yo le pedía con tal desespero las respuestas que por aquel entonces algo dentro de mí me reclamaba. Mas a esa luna, nos acercamos con desconfianza, tanto le temíamos...que hasta nos preparamos para su llegada, como aquel que se prepara para salir a luchar sin ni siquiera saber si tendrá que hacerlo.
Con miedo y algo de comer que sobró de la cena en la que yo nunca participé, la esperé en el balcón. Aquella madrugada, la dama jugó conmigo y me hizo olvidar los temores que me habían llevado a armarme hasta los dientes el corazón. Incluso en aquel punto, viéndome escasa de fuerzas y voluntad como para seguir protegiendo algo que era tan importante, le encomendé a ella por una noche el cuidado de la rosa que aquella niña guardaba con tanto celo. Después, a pesar del frío, mirando al cielo y tendida en el suelo como estaba, me dormí.
Fue la noche del 19 de julio y ahora, a 17 de agosto, un ciclo he pasado observándola y viéndola sonreir ante las miradas que de vez en cuando me lanzaba.
Llegó de nuevo la Llena, y al verla, un escalofrío me recorrió el cuerpo, su presencia era para mí ahora una ironía de lo más agradable, y un susurro me enviaban aquellos rayos. Ya supe las respuestas que pedí esa noche, pero para entonces, me habían cambiado las preguntas.


Ella lo sabía todo...desde el principio...
La foto no es de aquella Luna, pero al fin y al cabo, ella es siempre la misma, eterna... Gracias a Malarkeys por la foto^^

martes, 12 de agosto de 2008

kamikaze

El salón de una casa, un bar, una cerveza, un coche, un cigarrillo...cualquier cosa, lo más trivial...y el viento que me trae palabras de una boca que no es la mía, puede que sean gratas, quiero escucharlas sin pensar y bañarme en ellas, en esa dulce voz...pero es imposible, ahí está ella. Y entonces pienso cuántos oídos habrán sido desmembrados por las palabras escupidas con tu lengua de meteoro.
¿Por qué, Veronika? tanto tiempo estuviste en el silencio más profundo que hasta pensé no tener nada que ver contigo. Pero siempre vuelves. Y ya lo sé, yo sola dí lugar a esto ¡no pidas cosas que luego no vas a ser capaz de soportar! demasiada confianza quizás... Lastres más grandes se han arrastrado siglos y siglos y siglos y ahora lo sabes; ella siempre regresa, y lo hace para destruir, romper tu amor y malvar tu sentimiento. Es una serpiente de dos cabezas, es la que planta la mala hierba y echa piedras sobre la siembra.
Así no conseguirás el amor que algún día mereciste.
Y volviendo en mí, ahí está, el mismo cosquilleo que llega hasta el lugar más insospechado. Revuelve el interior, encharca el pensamiento y hasta nubla la vista...no lo he olvidado. Me araña hasta el más último te quiero. Es el mismo que me dejó tantas noches en vela, llorando por algo que no era cierto. Lo que me hizo sentir el odio más grande que ha tenido cabida en mí en esta vida. Lo que destruye las rosas que con tanto afán planté y de las que cuidé hasta las espinas. Es el aguarrás que bebes por agua, el fuego que te hace cenizas, el frío que en las noches te hiela el alma.

Y después, en los momentos en que no me ahoga con su hirviente aliento, me doy cuenta de que no tiene motivo de existencia, al menos no en mí, de que me rompo en deseos de inmolarme, porque eso es dar un paso alante, sabiendo que estará ahí y que intentará que no tenga lo que persigo y tantísimo podría llegar a querer. Pero hoy quiero, seré kamikaze si hace falta, me devolviste las ganas de luchar por lo que merezco...aun sabiendo que perdurará. Y sólo tiene un nombre....

hay que decidir qué decir
y qué cargarle a los demás